Siempre hay que saber cuándo una etapa llega a su fin, saber cómo cerrar ciclos, cuándo terminar capítulos; no importa el nombre que le demos, lo que importa es dejar en el pasado los momentos de la vida que ya se han acabado, pero también hay que recordar que el no estar juntos no significa olvidar lo vivido; aunque muchos de nosotros estemos a punto de iniciar caminos distintos.
Buenas tardes profesores, compañeros, familiares, ha llegado el día que muchos estábamos esperando pero que no significa más que el cierre de una bonita etapa.
Queríamos aprovechar esta ocasión para agradecer al centro, los valores Vedruna que se nos han inculcado desde pequeños, todo lo que han hecho por nosotros y todo lo que nos han dado, aunque a veces no lo sepamos apreciar tanto cómo deberíamos. Porque en este recorrido no hemos podido estar mejor acompañados.
Hoy nos despedimos de la penúltima etapa de nuestra educación, la cual comenzamos con miedos e inseguridades, pero hemos tenido la suerte de contar con profesores que han estado a nuestro lado haciendo que las cosas siempre fueran más fáciles, viéndonos crecer y evolucionar hasta llegar a lo que hoy en día somos.
En el tramo final de este intenso recorrido nos han estado prestando su ayuda y apoyo dos personas ejemplares , que han estado a nuestro lado en todo momento y sentimos la obligación de agradecerles muchas cosas. A Irene por ser como una segunda madre, porque sin su exigencia y perfeccionismo todo seria un caos. A Pablo, por su capacidad de escucharnos y soportar día sí día también nuestras continuas quejas.
Y por supuesto gracias al resto de profesores porque de todos y cada uno nos llevamos una lección. No podemos olvidarnos de nuestras familias que siempre han estado ahí y siempre estarán para todo lo que necesitemos. Gracias por guiarnos, inspirarnos y mostrarnos el camino correcto. Las palabras no pueden expresar todo lo que os debemos ni el papel fundamental que tenéis en nuestras vidas. Del mismo modo queremos agradecer a todas y cada una de esas personas que han contribuido a hacernos comos somos, a construirnos como personas capaces de enfrentarse a nuevos retos.
En cuanto a nosotros tenemos la suerte de ser un grupo muy especial en el que nuestras diferencias nos hacen mantenernos unidos, un grupo al que con el paso de los años, se han ido uniendo personas únicas y maravillosas. Porque somos como un motor en el que cada pieza es imprescindible y cada una de ellas ayuda a que este funcione. Cada uno tenemos nuestra forma de aportar algo a la clase, hemos pasado tanto tiempo juntos y hemos vivido tantas cosas que ya somos parte de la misma familia. Cuantas risas, cuántas emociones, cuantos momentos han quedado definitivamente grabados en nuestra memoria y cuantas veces volverán en forma de recuerdos a lo largo de nuestra vida.
Dicen que la mejor manera de fijar un recuerdo es tenerlo presente, así que ya sabéis, tened presente todo lo que hemos pasado juntos, las risas, los piques en Educación física, las horas interminables de matemáticas, nuestros escandalosos cambios de clase, la peli eterna de tutoría, los cánticos en el bus de cada excursión, los nervios antes de exponer, las horas de interioridad en las que más de uno se echa una siesta, la ilusión de que lleguen las fiestas de Santa Joaquina, las miles de fotos que nos hemos mandado para decidir como veníamos vestidos hoy… y todos los recuerdos que marcan cada uno de nuestros cursos.
Queremos evitar que con el paso del tiempo se olviden nuestras promesas, esas que suelen quedar en vano, el tipico te llamo una vez a la semana o comemos juntos una vez al mes. Porque por suerte o por desgracia las cosas cambian pero sí que podemos prometer, aquí y ahora, que dentro de unos años cuando nos encontremos a una persona por la calle casi irreconocible, no podamos evitar sonreír y pensar: mira el estuvo conmigo 13 años de mi vida, me ayudó, me vio bostezar a las 8 de la mañana, me acompañó en las horas de estrés antes de los exámenes, me hizo feliz, me hizo llorar, me hizo mas fuerte, parte de el soy yo y parte de mi es él.
Hemos recorrido mucho juntos. Han existido momentos buenos y malos, pero si miramos hacia atrás, se nos dibuja una sonrisa de felicidad que inclina claramente la balanza hacia lo bueno. Pero este no es el final, todavía nos faltan por vivir y compartir un montón de experiencias que recordaremos como anécdotas y que sin duda, nos marcaran para siempre. Esto que nos ha unido mantengámoslo en el futuro, sigamos contando con la misma energía y la misma ilusión llegando así a conseguir todo lo que nos propongamos.
Pero esto no ha terminado, la aventura continua ya estamos con un pie en nuestra siguiente etapa, listos para nuevos sueños, nuevas metas y nuevos retos.
Pero siempre juntos.
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