Día I
En nuestro primer día hemos estado viajando.
Todos estábamos algo cansados por lo pronto que nos hemos despertado, pero no podíamos dejar de estar emocionados hablando y gritando de vez en cuando por lo mucho que llevábamos esperando este momento.
Hubo muchas personas que se durmieron en el viaje de ida a Madrid o en el avión, mientras que otras estuvieron todo el rato despiertas o jugando al saber lo largo que sería el viaje.
Para algunos de nosotros, esta ha sido la primera vez que hemos montado en un avión, nos ha parecido divertido, ya que ha causado un par de gritos al despegar y miradas curiosas a las vistas del mar.
Todos deseábamos que el vuelo acabara para poder estar ya en Inglaterra.
Tenemos expectativas muy altas sobre las cosas que iremos haciendo estos días, por reencontrarnos con nuestras correspondientes y vivir esta experiencia.
Vemos ya el cartel de Southend por la ventana del autobús, por lo que cerramos estas líneas para seguir mañana
con nuestra aventura…
Día II
Cuando bajamos del autobús solo gritos se oían,
no os alarméis eran de alegría,
¿Cómo comenzarían estos días?
¿Acaso nuestra vida cambiaría?
Los nervios y la alegría rebosaban,
cuando las inglesas nos abrazaban,
con muchas ganas,
nos llevaron a sus casas.
Cena, charlas, pizzas y algo de televisión,
fuimos a dormir pronto
para compensar el madrugón.
Amanecimos contentos
con ganas de conocer su sistema educativo,
sin duda sería muy productivo,
hicimos un par de amigos
y hasta a clase de cocina asistimos.
Un sistema educativo diferente,
ha hecho que la mañana de clases pasara rápidamente.
Lo que nos deparará la tarde, aún nadie sabe;
puede que compras, puede ser un golf,
puede ser un Nando’s o series en el sillón.
Y ahora en el comedor,
nos despedimos con honor,
escribiendo con este poema,
os deseamos lo mejor.
Día III
Nos vamos a Canterbury.
Comenzamos el día madrugando de nuevo, como ya es habitual.
Vamos al colegio donde nos reunimos en la meeting room y nos despedimos de nuestras inglesas para coger el autobús e iniciar nuestra primera excursión.
Después de 2 horas en bus, estábamos en Canterbury. Nos sorprendió el encanto del pueblo y sus casas medievales.
Llegamos hasta su gigante catedral y con unas audio-guías tuvimos libertad para explorarla, sumergirnos en su historia, asombrarnos con sus impresionantes vidrieras…
Al salir de la catedral tuvimos tiempo libre para poder ver la ciudad, dar un paseo por sus calles que parecían de película, ver tiendas muy curiosas, tomar algo y comprar algún recuerdo para nuestros familiares.
El día se nos ha pasado muy rápido, es lo que tiene pasarlo muy bien, nos llevamos una experiencia que recordaremos por mucho tiempo.
Día IV
Londres pareado
Ya ha llegado el cuarto día
con cansancio pero mucha alegría.
Un ratito en el vagón
hasta que llegamos a London.
Hubo un pequeño percance
cuando cruzamos la torre
aunque todo acabó con un:
“¡Susana, corre!”.
Entre foto y foto de nuevo al metro
y llegamos a St. Paul
pero no lo vimos por dentro.
Laura seguía perdida
y estaba muy intranquila,
mientras el resto comía,
Fernando, la traía.
El último metro nos llevó a Piccadilly,
donde estuvimos muy chilling.
Dimos unas vueltas
y entramos en un par de tiendas.
Vimos a unos bailarines,
compramos calcetines y otros souvenires.
Y con las mismas que vinimos
llegamos a nuestro destino.
Un cordial saludo a nuestro mayor fan
te queremos Pablo Gañan.
Día IV
Ayer después de llegar al colegio salimos hacia el tren, algunos salimos un tanto accidentados ya que nos equivocamos de tren, al rato llegamos al centro comercial donde pasamos el resto de la tarde hasta que cogimos el tren de vuelta.
Hoy día 24 de enero, nos dirigimos hacia Cambridge. Allí hemos disfrutado de una interesante visita guiada en la cual nos han hablado de la importancia de esta ciudad universitaria, de sus colleges, los personajes célebres que por sus calles han pasado y de los importantes descubrimientos que marcaron un antes y un después para el mundo de las ciencias y la tecnología.
Tras la visita guiada, tuvimos tiempo libre en el que aprovechamos para hacer unas compras, comer en un mercado típico y hacernos unas cuantas fotos.
Y llegó la hora de irse, con muchas anécdotas, datos curiosos y habiendo descubierto otro clásico más de Inglaterra
Comienza nuestro fin de semana con las familias, ¡os mantendremos informados con lo que nos tengan preparado!

































