MIÉRCOLES 20 DE MAYO DE 2020
https://drive.google.com/file/d/1jCeMZJfnnj6ZtrjMvEwrQ8SFw-HpiPzW/view?usp=sharing
JOAQUINA EN TIEMPOS DE PANDEMIA
“Estamos en tiempo de tribulación y de prueba”, decía la hermana Veneranda en agosto de 1854, cuando comunicaba a la hermana Paula Delpuig (superiora en aquel momento), que la madre Joaquina había fallecido víctima del cólera, la pandemia más mortífera en la España del siglo XIX.
Lo mismo podemos afirmar nosotros en mayo de 2020.
¿Cómo podemos afrontar como familia Vedruna este momento que nos toca vivir a la luz de lo que vivieron las primeras Hermanas en 1854?
Permaneciendo, como ellas, junto a aquellos que se nos han encomendado: nuestro colegio, nuestros alumnos, nuestros mayores y familiares…
Aprendiendo a cuidar y a ser cuidados. Joaquina, que a tantos había cuidado durante su vida, (hijos/as, niñas y jóvenes, personas enfermas, Hermanas…), se ve también en situación de tremenda fragilidad y en la necesidad de ser cuidada por las Hermanas de la Casa de Caridad.
¿A quiénes estás cuidando en este tiempo?
¿Quiénes cuidan de ti?
Manteniendo y avivando la fe y la esperanza en Dios, esta fue una de las constantes que atravesaron la vida de Joaquina.
¡Abramos la mirada!
¡Confiemos!
PARA SABER MÁS
Desde hace dos meses vivimos una situación abrumadora que jamás hubiéramos podido imaginar. Ni siquiera pudimos intuir las dimensiones de esta catástrofe cuando nos despedimos el viernes 13 de marzo en lo que se creía iban a ser “dos semanas de cierre para prevenir”.
Es esta una situación absolutamente inédita; en nuestra memoria y en la historia reciente no encontramos nada parecido a lo que sucede ahora.
Sin embargo, ante la fiesta ya próxima de Santa Joaquina, hemos ahondado en nuestras raíces buscando en ellas situaciones o experiencias que puedan acercarse a lo que ahora vivimos.
No ha sido difícil de encontrar.
Joaquina de Vedruna padeció una enfermedad infecciosa en la pandemia más mortífera en la España del siglo XIX: el cólera, quizás el “coronavirus” de su tiempo.
Era el año 1854. Europa entera sufría la epidemia colérica. En el mes de julio alcanzó Barcelona. Joaquina estaba en aquel tiempo en la Casa de Caridad, a donde se había retirado, enferma, dos años antes. La Casa de Caridad era un lugar donde estaba concentrado una especie de “cuarto mundo” de aquel tiempo.
La densidad de la Casa de Caridad de Barcelona favorecía el contagio. Fueron contagiados casi todos. Murieron 442 personas, entre ellas, Joaquina.
Joaquina era mayor y estaba enferma. Estos dos hechos explican un proceso tan fulminante. La infección se presentó de improviso y duró pocas horas. Era el día 28 de agosto. Tenía 71 años. Hacía 28 años que había fundado la Congregación.
Algunos testimonios nos relatan cómo sucedieron los hechos. Leamos la carta que aquel día escribía la M. Veneranda a la M. Paula Delpuig:
“Barcelona, 29 de agosto de 1854. Viva Jesús. —Querida y apreciada Hermana: Con el más profundo dolor de mi corazón, tengo el desconsuelo de participar a usted la muerte de nuestra reverenda Madre, q. e. p. d. Ayer a las tres de la madrugada le dio un ataque de apoplejía; a las seis y media, otro de cólera, y como no tuvo resistencia para los dos juntos, entregó su espíritu al Creador a un cuarto para las doce del día… Roguemos a Dios por ella y confiemos intercederá por nosotras en el cielo en compañía de nuestro Santo Fundador, el Padre Esteban… Mi sentimiento y la consternación y trastorno de las demás Hermanas ya puede usted figurarse cuál es. Pero, Hermana, Dios nuestro Señor me concedió ayer un espíritu muy particular, a pesar de hallarme seis días en cama enferma y muy débil y en manos de médicos, tuve espíritu para estarme siempre junto a ella, y no la dejé hasta haber expirado…Estamos en tiempo de tribulación y de prueba; hay muchas Hermanas enfermas. (Carta de Veneranda Font a M. Paula).
Virginia Félix Rodríguez, ccv
