Los alumnos de 2º B y 6º B de Primaria hemos cuidado en las clases los semilleros de calabacines y pepinos que habíamos sembrado con mucho cariño.
Cada mañana ha sido momento de una alegría: si nos había crecido una nueva planta o si durante el fin de semana se habían hecho más grandes.
Aunque no hemos podido conseguir una planta de cada semilla, hemos aprendido a cuidarlas, ni mucho agua ni poco (el exceso de agua provoca que las hojas se pongan amarillas).
Llegado el momento del trasplante, padrinos y ahijados hemos bajado a nuestro huerto a realizar la plantación con mucha ilusión.
Aún quedan días para poder ver los frutos, pero toda espera tiene su recompensa.






